Reserva Natural SASARDÍ….Un Camino…el Arte de la Vida
Por Hugo Ortega Sierra
Desde 1987 haciendo un camino, pues “los caminos de la vida no son fáciles de caminar”.
Creciendo entre las raíces ancestrales de los Tule expuesta a los más duros duelos de las guerras
por la defensa de su territorio sagrado, trasegando sus caminos, caminando sobre la huella de su
historia de resistencia cultural, cuyas personas y comunidades aún permanecen en el territorio.
Cultivando sueños, custodiando bosques, sembrando semillas de árboles, de tortugas marinas
para evitar su extinción, de reservas de vida con las bellas y humanas historias de sus custodias y
custodios, de personas bellas y auténticas, de sonrisas herederas, de tejedores de utopías
posibles, de escuela y educación, de arte en las casas y en las vidas, de voluntariado nacional e
internacional; viviendo en Gratitud por estas pequeñas vidas prestadas que fluyen dentro de una
gran vida luminosa: la Tierra Madre, la Galaxia, el Universo. Pequeños puntos tejen la amplia la
intricada red de la vida.
Caminos difíciles, torcidos, donde debes aprender a caminar derecho. Así ha sido, y no entremos
en detalles entre abismos y tramos de alta pendiente y ligeros tramos planos. Estamos en el aquí y
en el ahora, viaje vertiginoso hacia los agujeros negros.
Aun en la distancia –también sinuosa-, el grupo de la Fundación Darién-Reserva Sasardí, en la
grata compañía de los dos amorosos custodios, Alberto y Lorena, se procura mantener el lugar de
la mejor forma posible. Con la presencia, el disfrute de la vida, el trabajo voluntario, el servicio de
voluntariado, la generación de recursos propios, con las visitas y aportes de los asociados de la
Fundación Darién; se procura mantener lo que es posible y mejorar lo que se pueda. En el 2023 se
reconstruyó el techo del albergue y en el 2024 se reconstruyó el techo de la cocina, todo auto
financiado y con gran esfuerzo.
Y lo más importante ha sido que se pueda mantener un nivel de cierta dinámica en la Reserva
Sasardí gracias al compromiso y consciencia, a la pasión y a la entrega amorosa.
Gracias Sasardí, Gracias Ungandí, Gracias Darién “Tierra Donde se Pone el Sol”
