Por: Mónica Goez

La Iraca (Carludovica palmata) es una planta que todos conocemos, se encuentra en la regeneración natural y en los bosques secundarios del Chocó, la hemos utilizado para hacer los techos de las casas, ya sea “puesta” o amarrada, hemos transportado gallinas y frutas en sus hojas, hemos cogido sus hojas a modo de sombrilla para protegernos de la lluvia, a los indígenas les hemos comprado las esteras, los canastos, y los abanicos para avivar el fuego, en fin, es una planta muy querida por todos nosotros.

Lo que no sabía de la Iraca es que ha sido una planta estudiada desde hace muchos años por investigadores que han descubierto múltiples propiedades en ella. Por ejemplo, el profesor Rodrigo Alberto Hoyos Sánchez de la Universidad Nacional de Colombia ha estudiado las propiedades de la Iraca como producto alimenticio, a través de estos estudios ha descubierto la importancia de la Iraca como fuente nutricional y proteínica, en los cogollos de la planta hay un alto contenido de proteína cruda, de potasio, de azúcares y de calcio, además, los palmitos obtenidos de la planta son una fuente rica en fibra alimentaria que ayuda a  disminuir el estreñimiento, entre otras propiedades medicinales; además el profesor Hoyos Sánchez también ha encontrado hallazgos sobre un importante antioxidante en la infrutescencia.

En otros estudios sobre la Iraca han encontrado que la planta tiene propiedades como colorante, conservante y adictivo para la agroindustria, se elabora papel a partir de sus fibras, tiene potenciales para la industria farmacéutica y cosmética, y medicinalmente, tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas, entre otras.

Siguiendo con mi indagación, me encontré que la Iraca desde hace muchos años ha sido utilizada para la elaboración de los sombreros Jipijapa, tradición procedente del Ecuador de un pueblo con este mismo nombre, de allí ingresó al Nariño y se extendió hacia el norte del país. Estos sombreros viajaron por todo el mundo en los años 50 y fueron usados por estrellas de cine y famosos empresarios y políticos hasta que los sombreros de fieltro los desplazaron. El proceso para la elaboración de un sombrero dura una semana desde la recolección hasta su terminación. Para obtener la fibra se retiran los cogollos de la Iraca, se azotan para que se abran, se hace el ripiado rayándolos con agujas para desvenar y separan las hojas, se hierven en agua con limón por una hora, se lavan con agua fría, se secan a la sombra y se inicia la elaboración de los sombreros antes que la fibra pierda la flexibilidad.

Hay número estudios que describen estas y otras propiedades de la Iraca y su gran potencial para ser cultivada por los campesinos para aprovecharla y convertirla en una fuente de ingreso rural en las zonas más apartadas del país. Cuidémosla y valorémosla así solo sea para admirar su belleza y ofrecerles alimento a los hermosos colibrís.

Fuentes:

(https://mascolombia.com/la-iraca-no-solo-sirve-para-hacer-artesanias-cientificos-descubrieron-que-es-alimenticia/, s.f.)

(https://repositorio.unal.edu.co/bitstream/handle/unal/82338/1169298.2022.pdf?sequence=2&isAllowed=y, s.f.)

(https://www.saberespatiamarillos.com/barichara-sombreros, s.f.)